918- Volviéndonos humanos



La semana pasada me enteré de que alguien a quien considero mi amigo se comportó de una manera que me pareció increíblemente hostil hacia mí, aprovechando y usando nuestra relación de manera tal que podría haber socavado mi negocio. Al principio me sentí herido y molesto por lo que me parecía una traición a nuestra amistad y mi confianza. Pero entonces, mientras que todo el mundo a mi alrededor estaba listo para colgarlo en el árbol más cercano, me di cuenta de que mi propio malestar comenzaba a disminuir.

-Después de todo,- me escuché pensar, -sabía en lo que me estaba metiendo con esto.


Recordé una historia que escuché por primera vez de boca de Tony Robbins que solía confundirme, pues apunta a una visión limitada del carácter humano que me parecía totalmente contraria a todo lo que estábamos enseñando acerca de la posibilidad y el cambio:


Había una vez un escorpión y una rana que se encontraron a la orilla de un arroyo. El arroyo estaba crecido por las lluvias, que habían estado cayendo durante muchos días.


-¿Podrías llevarme al otro lado del río, oh amable rana?- preguntó el escorpión. Realmente necesito llegar al otro lado para ayudar a mi familia.


La rana era desconfiada, y le preguntó al escorpión


- ¿Cómo sé que no me vas a picar cuando estemos en medio del río y dejarás que me ahogue?


El escorpión sacudió la cabeza con tristeza.


- Aunque pienses tan mal de mí, rana, como para creer que pagaría tu amabilidad con crueldad, seguramente puedes ver que mi propio interés te mantendrá a salvo. Si te pico a medio río, me ahogaré también, y entonces no habrá nadie que cuide de mi familia.


La rana consideró esto durante unos momentos, luego accedió a ayudar al escorpión, llevándolo sobre su espalda al otro lado del río. Al encontrarse en el centro del río, el escorpión hundió su cola en el corazón de la rana, llenándolo de veneno.


Antes de morir ahogados los dos, la rana preguntó al escorpión por qué los condenaba a ambos a la muerte.


-Porque soy un escorpión,- contestó el escorpión. Picar es mi naturaleza.


Desde entonces, he llegado a ver que mientras el potencial humano es esencialmente infinito, la mayoría de las personas (incluido yo) vivimos en un rango relativamente limitado de ese potencial. Pese a los veinte años que llevo a la vanguardia del mundo de la autoayuda, la psicología positiva, y el desarrollo personal, todavía puedo actuar de manera mezquina y angosta de mente. Y a pesar de mis mejores esfuerzos (y de los esfuerzos de algunas de las personas más exitosas y mejor pagadas de la industria) todavía de vez en cuando me invade algo de temor e inseguridad, lo cual me sería irracionalmente cómico si no fuera yo el que tiene que encontrar la manera de salir de ello.


Esto no quiere decir que mi vida no es significativamente mejor de lo que era hace veinticinco años - he pasado de ser un adolescente deprimido con tendencias suicidas a ser un “adulto” increíblemente feliz, amado y exitoso. Pero todavía, de vez en cuando, me visitan algunas de aquellas obsesiones y pensamientos inseguros que hicieron de mi vida una miseria cuando era más joven. La única diferencia real que hay ahora en mi es que, en general, he hecho las paces con el hecho de que no importa cuan "espiritualmente iluminado" esté, siempre tendré que lidiar con mi psicología humana.


Esto apunta a una de las diferencias más grandes que he encontrado entre la comprensión de adentro hacia fuera de la naturaleza humana y la psicología tradicional. Dile a un terapeuta típico o a un gurú de la autoayuda que estás molesto por tu infancia, que eres argumentativo con tu pareja o tus hijos, y que estás luchando con la inseguridad financiera, y rápidamente te replanteará tus problemas de forma positiva, afirmando tu grandeza, y ofreciéndote siete pasos sencillos para una infancia más feliz, un mejor matrimonio, y la abundancia financiera.


Dile lo mismo a alguien que ha podido constatar que vivimos en el sentimiento de nuestro pensamiento, no en el sentimiento del mundo, y lo más probable es que te diga

-Yo también - bienvenido a la condición humana.


Te guiará entonces hacia el interior, hacia una nueva experiencia de tu naturaleza más profunda - no la naturaleza de un "escorpión", pero sí al bienestar innato, a la paz mental, y a la sabiduría interior que nos permite navegar nuestra vida con facilidad y gracia a pesar del pensamiento inseguro y el comportamiento extrañamente contraproducente en el que todos caemos de vez en cuando.


Así que, si bien me encantaría ser menos vanidoso, más humilde y menos temeroso de mi propia sombra, también me encanta el hecho de que puedo vivir una vida maravillosa, incluso en la ocasional compañía de la vanidad, la arrogancia y el miedo.


Y si bien creo que sería genial que todo el mundo a mi alrededor se comportara de manera ideal hacia mi, también reconozco que todos estamos peleando la buena batalla, haciendo lo mejor que podemos para experimentar menos dolor y mayor paz.

Diviértete, aprende montones, y que la luz dentro de ti ilumine el mundo que te rodea, incluso si de vez en cuando chocas con los bordes de ese mundo en tu propia mente...


Con todo mi amor,


© 2019 Marina Galan